Necesidad de una revolución humanista

Hoy en día, el problema de las relaciones entre el ser humano y la naturaleza ha adquirido una trágica significación.  Pero la resolución de este problema, como es de imaginar, no puede ser estrictamente antropocéntrica.  Efectivamente, el ser humano es la creación suprema.  Pero él, al mismo tiempo, es parte de la naturaleza.  Y la tarea consiste, estoy convencido, no en garantizar el dominio del hombre sobre la naturaleza (como se ha afirmado durante siglos), sino en el logro de condiciones para un armónico desarrollo conjunto.  Solamente en este caso, podrá el hombre recibir todo lo necesario de la naturaleza, si él le garantiza sus requerimientos actuando para el restablecimiento y mantenimiento del equilibrio de la biósfera, hoy ya seriamente deteriorado.

La superación de la desencadenada crisis de la civilización presupone, en nuestra opinión, el paso hacia un nuevo paradigma de la existencia humana, hacia una nueva civilización que debe partir de la importancia y dignidad del ser humano y ser dirigida hacia la realización de su potencial.  En otras palabras, el tema es el paso hacia una civilización verdaderamente humana que garantice no sólo la eliminación de los peligros y amenazas existentes para la continuidad del género humano, sino que también genere condiciones para una digna existencia de las generaciones actuales y futuras.

Exagerando un tanto la situación, yo diría que estamos ante la necesidad de una revolución humanista.  Es posible que la palabra “revolución” en este caso no sea totalmente adecuada, si se tiene en cuenta el concepto que de ella se ha difundido.  Por eso aclaro: el tema es la revolución por medio de la evolución, por medio de progresivas transformaciones y a través del logro de un consenso convergente de diferentes corrientes de pensamiento y acción.  Claro que tal camino no descarta la necesidad de hacer frente a las fuerzas del antihumanismo, en caso de contraataque de su parte.  Pero en principio, la revolución humanista comprende los medios humanistas correspondientes a su contenido.  De otro modo se perderá su misma esencia.  Debe comprenderse, me parece, esta cuestión.  La revolución humanista no se concretará (o se convertirá en una nueva manifestación del antihumanismo), si ella se realiza en la forma de una “uniformación general”; si dicha revolución lleva a la privación en las gentes, pueblos y naciones, de la libertad de elección.  Toda la historia de la humanidad ha sido signada por la superación de la opresión hacia la libertad de elección y esto muestra que la revolución humanista habrá de garantizar al ser humano esta libertad y dar amplio espacio a la multiplicidad de la existencia humana.

Mihail Gorbachöv

 

Extracto del prólogo de Gorbachöv titulado «La precondición de la supervivencia» que hizo al libro Interpretaciones del Humanismo del Dr. Salvatore Puledda (1994).

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